La fotografía desde la oscuridad
José Manuel Villegas Franco, un fotógrafo que juega entre las fronteras de lo invisible
Sebastián Cárdenas Zuluaga

Un mundo que ‘ve’, con las yemas de los dedos, el rumor del viento y el eco de sus sueños. Retrata con la cámara, lo que los ojos le negaron. Manuel Villegas es un abogado de profesión, pero un fotógrafo de corazón. Oriundo de Cali, llegó a Manizales a cumplir su sueño de estudiar Derecho. En el 2017, al arribar a la ciudad, descubrió que la fotografía no es solo exclusiva para personas que puedan ver. A pesar de que sus ojos capten poca luz, eso no le ha impedido que con su cámara capture escenas de la naturaleza que lo rodea.
En medio de una mañana lluviosa, él me da el tiempo para realizar la entrevista. Abre la puerta y saluda antes de entrar. Brota un acento mexicano. Surge la duda ante eso, y de ahí la pregunta: ¿es usted colombiano?
Sí lo soy, afirma entre risas. Comenta que siente mucho aprecio por México, pero no es de allá. Es como su segunda patria. Logró visitar este país después de soñar un buen tiempo con él y apreciar mucho su cultura. Escucha su música en sus sueños, porque, como él lo dice, los sueños y los sonidos han hecho parte de su vida.
Llega al apartamento y allá están su tutora, Laura Álvarez, y su papá, José Manuel Villegas. Ellos mencionan lo compartido con Manuel durante estos años, sobre todo su presencia en diferentes ámbitos. Laura es una de las tutoras que se unieron al
proyecto “ciego”, voluntariamente, para mostrar que no hay barreras para ser fotógrafo.
Con sus propios recursos y cámaras, otros profesores y ella le pusieron el hombro a trabajar con personas con discapacidad visual en la ciudad. Gracias a este esfuerzo, Manuel y otros más han exhibido su trabajo nacional e internacionalmente.
Mientras se lleva a cabo la conversación, don José Manuel trae tintos para apaciguar el frío del día. Se da la oportunidad para hablar de cómo fue tomada la noticia de la discapacidad de Manuel, cuando él era un bebé. Don José Manuel afirma que fue difícil vivirlo, tanto para él como para su esposa. Les hizo cambiar su forma de vida, muchas cosas cambiaron dentro de él. Pero no mostró mucho sus sentimientos ante los demás. Uno de sus miedos, agrega, es que cuando él mismo llegue a faltar no quede alguien que acompañe a su hijo.
Suena el celular. La madre de Manuel, Luz Estella, hace una videollamada desde los Estados Unidos. Participa de la conversación y concuerda con su marido respecto al miedo que vivieron en ese momento: no saber cómo actuar. También menciona una fuerte ansiedad que padeció en medio de la zozobra de no saber cómo iba a ser el futuro de su hijo. Sin embargo, mientras estaba presente en la formación de Manuel, ella vio la esperanza que tenía ante sus ojos y la posibilidad de vencer las barreras que se había creado. Se siente muy orgullosa de su hijo y ver que éste sigue
venciendo obstáculos.
El dolor que se había acentuado en sus padres en ese momento ya ha quedado olvidado tras rememorar todos los obstáculos que fueron superados. En su historia, les enseñan a otros padres cómo atender a sus hijos, con amor y cariño, y enfrentar a profesores que, por ejemplo, llegaron a mirar con algo de desdén enseñarle a José Manuel. Hoy él nos enseña a nosotros que no hay barreras para nada.

INFANCIA:
En el Instituto de niños ciegos y sordos de Cali, ¿Cómo lo educaban en asuntos artísticos y estar al tanto de los contenidos académicos de escuelas convencionales? Bueno, en realidad siempre nos mantuvieron al tanto de escuelas convencionales en temas académicos y artísticos. Siempre se trabajó mucho con figuras en alto relieve, braille y ábacos. Así se aprendía español, ciencias sociales, naturales y las cuatro operaciones básicas de matemáticas. También se manejaban bolitas de papel y plastilina, para desarrollar el tacto y la motricidad fina; música, para la audición. En realidad, de los dos años hasta los ocho que duré allí, me permitió incluirme en una escuela regular, y para que mis padres supieran cómo enseñarles a los profesores para que me enseñen. Todo esto gracias a la información en el proceso integral en el Instituto.
¿Cuál fue el primer concepto de imagen que a usted le enseñaron desde pequeño?, ¿Cómo le explicaron eso?
Bueno… Teniendo en cuenta que tengo un residuo visual en mi ojo izquierdo que me permite ver un poco de luz y diferenciar un poco algunos colores y objetos. Me enseñaban un poco este tema de la imagen con metáforas, con los colores; azul con
el mar y cielo, amarillo con el sol, rojo con la sangre, verde la hierba o las montañas, café con el color de la tierra. Esto solo se dio gracias a la ayuda de la poca luz que logro percibir, y el desarrollo del tacto que logré desarrollar para saber qué es lo que
tengo al frente. Por ejemplo, cuando voy por la calle y percibo que se acerca un vehículo por el sonido y veo que es un color amarillo, ya sé que es un taxi. Así me pasa con varias cosas. Me ayudo también tocando el objeto para ya saber su forma.
Los sentidos como herramienta de trabajo:
¿Qué significa para usted ver?
Me causa gracia, jajaja, porque hay muchas personas que quieren omitir esa palabra. Dicen voy a oír, evitan la palabra. Pero en realidad se puede usar en diferentes contextos, no es solo para usarlo textualmente. Ver en este caso ya es un concepto más amplio, es lo que hueles, lo que oyes, lo que percibes, lo que sientes. El 80 % de la información que la gente recibe es por la vista, lo restante es para los otros sentidos. Ese restante nosotros lo tenemos que potenciar al máximo.
“Antes pensaba que la fotografía era exclusiva para
las personas visuales. Pero descubrí que mis otros
cuatro sentidos también los podía aprovechar para
tomar fotos”.
¿Y cómo ese concepto ha cambiado desde que empezó a hacer fotografía?
Cambió más que todo mi percepción de la fotografía como tal, no tanto sobre lo que es ver, ya que antes pensaba que la fotografía era exclusiva para las personas visuales. Pero descubrí que mis otros cuatro sentidos también los
podía aprovechar para tomar fotos.
Usted no ve lo que fotografía, pero lo imagina, lo siente, lo escucha. ¿Cómo se
configura en su mente la imagen antes de capturarla?
En este caso, siempre menciono sobre las fotos que tomé de bosque virgen, bosque talado o zona industrial, zona urbana. En el caso de bosque virgen pensaba bien en un sitio que se pueda sentir que los árboles están completos, que se escuche un río alrededor. Siempre me imaginaba la tranquilidad del bosque antes de hacerlo.
El libro “Ciego”, mito de lo invisible, donde usted expuso fotos de su trabajo, ¿por qué ese nombre para el libro, por qué ciego en comillas?
Es para mostrar que esta discapacidad no te limita para tomar una fotografía.
Es para cambiar esa perspectiva, la sociedad es la que pone limitantes, no tu discapacidad. Y Mito de lo invisible es para hacer un juego con el nombre. En realidad, no hay nada invisible, se puede ver y percibir diferente cada cosa, en este caso con los demás sentidos.

Muchos fotógrafos persiguen la luz. En su caso, ¿Qué es lo que persigue con una
cámara en la mano?
Bueno… por un lado, persigo sensaciones, los momentos, escenas, lugares, por ejemplo: un bosque para lugares, fechas especiales para momentos, una persona observando un río para una escena, esas tres cosas en lo personal son lo que busco. También he trabajado con metáforas, en el caso de la modelo desnuda en el bosque, es para hacer un símil entre la belleza de la mujer y la
belleza de la naturaleza. En ese caso las dos cosas más lindas que hay en el mundo (sonríe), la mujer sin nada artificial, como vino al mundo, al lado de la naturaleza. Lo más natural posible trato de retratar. Siempre me ha gustado la naturaleza en general para esto.
“Persigo sensaciones, los momentos, escenas,
lugares, por ejemplo: un bosque para lugares,
fechas especiales para momentos, una persona
observando un río para una escena, esas tres cosas
en lo personal son lo que busco”.
¿Cuál es el fotógrafo ciego o no ciego, local o internacional, que más
admira o que le haya ayudado a inspirarse cada día como profesional en
esta materia?
La inspiración siempre estuvo enfocada a personas que nos antecedieron en esto. En este caso la fotógrafa sordociega venezolana Sonia Soberats nos ayudó a inspirarnos para nuestro proyecto.
¿Cómo se imagina el mundo que fotografía?
Siguiente pregunta periodista, como diría cierto político de aquí de cuyo nombre no quiero acordarme (risas).
Me imagino el mundo a partir de los sonidos, los aromas y las descripciones, eso me ayuda a imaginar lo que tengo al frente y saber también qué tengo cerca, qué tengo a mi lado. Tengo un mundo alrededor listo para explorar lleno de cosas hermosas.
- Recuadros:
- -José Manuel ha orientado charlas sobre el proyecto en el Centro Rogelio Salmona de la Universidad de Caldas en 2024 y en Medellín en el año 2017.
- -Es representante de la Asociación Colombiana de Personas Sordociegas (SURCOE).
Conozca más historias en UMCENTRAL

