Texto y foto por Silvana Alvarán
¿Qué?
La historia de una mujer que ha encontrado en los
peluches una forma de llenar su vida de ternura y color.
¿Quién?
Yuly Botero Patiño, una manizaleña de 38 años que
vive rodeada de más de cincuenta peluches reunidos
a lo largo del tiempo.
¿Dónde?
En su casa, ubicada en el barrio Alto Caribe de Manizales, donde cada rincón de su habitación está ocupado
por estos personajes de felpa.
¿Cómo?
Su colección empezó con un obsequio de infancia
y fue creciendo poco a poco. Con el paso de los años,
cada peluche ha ido ocupando un espacio propio dentro de su habitación.
¿Por qué?
Para Yuly los peluches representan compañía y
tranquilidad. Son parte de su día a día y reflejan una
forma sencilla de mantener cerca los recuerdos y las
emociones que la acompañan.
“Cada peluche ha ido ocupando un espacio propio dentro de mi habitación”.
Encuentra más contenido como este aquí.

