Tic tac y pasión, la relojería como estilo de vida

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Texto y foto por Julián David Aristizábal Ocampo

¿Qué?


A través de la relojería repara el registro del tiempo de sus clientes y practica este arte como su mayor pasión.


¿Quién?


Julio Bravo, vallecaucano instalado en Manizales que sobrevive gracias a su pasión, la relojería, en un pequeño puesto.


¿Dónde?


En Manizales, en el barrio Peralonso, calle 46 #11-17 a media cuadra de la glorieta.


¿Cómo?


De lunes a domingo, incluyendo festivos desde las 9:00 a.m. hasta las 8:00 p.m.


¿Por qué?

Julio heredó el arte de la relojería de su padre, el cual lo levantó gracias a dedicarse al mismo oficio en Cali, Valle del Cauca. Ahora Julio tiene casi 30 años de experiencia en el mundo de los relojes y en Manizales
lo trabaja hace seis.


“Cuando uno trabaja en lo que le gusta, todos los días son vacaciones”.

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