La plaza de mercado es prioridad para los comerciantes
Texto por: Carlos Urrego
Ni la iglesia del parque de abajo ni la de arriba están abiertas en Riosucio. Un municipio ubicado en el Alto Occidente caldense que terminó afectado por el terremoto del pasado 10 de agosto.
Según el censo de la Alcaldía, cerca de 1.200 familias están afectadas. Cerca de 60 viviendas colapsaron y 49 escuelas -que hacen parte de 16 instituciones educativas- tienen afectaciones de las cuales ocho deben reubicarse completamente.

Uno de los centros poblados (de los 13 que cuenta) más afectados fue Bonafont, en donde se encuentra el resguardo indígena de Escopetera y Pirza. En este viven cerca de 10 mil personas divididas en 27 comunidades (veredas) entre Quinchía, Risaralda y Riosucio. Jesús Antonio Ladino. Ladino es el gobernador del resguardo y aseguró que la iglesia, establecimientos, colegios y unas 40 viviendas se vieron afectadas, aunque ese número puede aumentar. “Vamos ya con unas mil personas afectadas y nuestro acueducto tiene problemas en un 70% en el casco urbano y un 30% en las comunidades”.
Tanto la iglesia de La Candelaria como la de San Sebastián sufrieron daños. La segunda, por ejemplo, necesitará unos 450 millones de pesos para reconstruirla. Este templo, que tiene 159 años, sufrió agrietamientos en ladrillos y arcos, el techo tiene problemas de filtración, y varias paredes terminaron en el piso.
El órgano (que está allí desde 1910) recibió golpes que afectó su funcionamiento. “No podemos recibir a los feligreses hasta que resolvamos todos los riesgos”, comentó el padre Raúl Arturo Castro. Cubrimiento especial de UMFM con El Matutino, El Vespertino y la revista Página.
La plaza de mercado de Riosucio, un lugar de desacuerdos
Luego del terremoto desalojaron a los 450 comerciantes de la galería de Riosucio, quienes están atendiendo en carpas ubicadas en las calles. Incluso, La avenida 7 de agosto está cerrada para que puedan seguir con el comercio.


El año pasado se tenía planeado un proyecto por 37 mil millones de pesos para remodelar esta infraestructura de más de 70 años. Sin embargo no se logró concretar la licencia social. Los comerciantes no están de acuerdo con la formulación del proyecto.
Sandra Paola Hoyos es la tercera generación que tiene a su cargo el café bar El Charro, con más de 65 años de tradición. Sandra comenta que tienen muchas dudas sobre cuándo podrán regresar a la plaza: “Nosotros sentimos que nos sacaron aprovechando la calamidad pública”. Mientras tanto el alcalde, Abel David Jaramillo comentó que el proyecto está frenado mientras las socializaciones llegan a un buen puerto.





Así quedaron los instrumentos musicales de la parroquia. Tomada por: Alejandro Jiménez/UM
Después de las lluvias del fin de semana, así quedaron los sillones para evitar humedades. Tomada por: Alejandro Jiménez/UM
En los pasillos de la parte superior, la caída de una pared afecta tanto la parte interna como la externa de la estructura. Tomada por Alejandro Jiménez/UM
Esta iglesia tiene 159 años. Tiene fisuras en los ladrillos, los arcos, fugas en el techo y algunas paredes cayeron luego del terremoto.
Si quiere apoyar a la comunidad riosuceña puede donar elementos de aseo, alimentos perecederos, cemento, perfilería y productos para reconstruir viviendas.
Actualmente, también se requieren materiales como perfilería metálica calibre 12, cubiertas en PVC o metálicas, cemento, varillas, tejas de barro y termoacústicas. Por otro lado, lonas, rollos de plástico, tornillos con chazo de 1½ pulgadas, clavos de 1½ y 2 pulgadas, amarras y alambre dulce.



Últimos escombros por recoger de una de las casas que quedó en escombros. Tomada por: Alejandro Jiménez/UM
Se necesitó de la ayuda de la comunidad y un camión para demoler la pared superior de esta casa esquinera, que amenazaba con caer en cualquier momento. Foto tomada por: Alejandro Jiménez/UM
La comunidad todavía está removiendo escombros de las cerca de 40 viviendas desplomadas. La iglesia sufrió daños, al igual que el acueducto veredal que lleva agua a las 27 veredas.
También se necesitan elementos de protección para quienes participan en las labores de reconstrucción, como cascos, guantes de carnaza, tapabocas N95 y gafas de protección. Las donaciones pueden entregarse en la sede del Encuentro de la Palabra.
Descubre cómo el sismo afectó al municipio de Belalcázar a través de la cobertura de UMFM 101.2 y encuentra más historias en UMCENTRAL.
