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Violencia hacia las mujeres en los videojuegos

Texto y fotos por Maria Fernanda Coy

En el conticinio de la noche, la luz y los destellos que emanan la pantalla titilan como la media noche en la ciudad e inundan el espacio. Hasta el escondite que alberga a una chica. Natasha Herrera o Florcita Rosa, como su nickname (apodo). Tras un pesado día de trabajo, su momento preferido es preparar una deliciosa cena, poner música y encender su computador para descansar un rato en el mundo de los videojuegos. En línea, donde las preocupaciones del mundo cotidiano parecen quedar en el tercer plano, lejanas del momento. Sin embargo, aunque parezca lo contrario, no está segura del todo. La comodidad y diversión se ven opacadas por un comentario: “¿eres mujer? con razón eres tan mala” seguido de otros tantos incitándola a desinstalar y que mejor se vaya a la cocina a preparar un sándwich. 

Amenazas tras la pantalla 

De acuerdo con un estudio realizado por Entertainment Software Association, solo el 46% de las jugadoras son mujeres. Esto las convierte en una minoría en las plataformas de consola y computadora. Donde los jugadores se sorprenden al encontrarse con una chica en una partida. Sumado a esto, según el artículo El rageo y la masculinidad toxica en los videojuegos. Existe una actitud hostil y tóxica hacia cualquier jugador que participe competitivamente. Esto hace que las mujeres se lleven la peor parte: ser objeto de juicios, ataques y acoso más severos únicamente por su género. 

María José Ruiz, mejor conocida como Shana, juega desde hace más de 10 años. Ella comparte que, por un lado, están los hombres que la acosaban para tener algún tipo de “relación” con ella, por lo que le insistían que les mandara fotos y mensajes todo el tiempo. L+e pedían audios, le regalaban cosas del juego y, al no lograr su cometido, la terminaban insultando, diciendo que era una zorra o comentarios similares.  

Por otro lado, están los que insultan con frases como “tenía que ser mujer” o “mejor vete a la cocina” si juegas mal e incluso si juegas mejor que ellos. “En un inicio si me daba rabia y en vez de divertirme, me terminaba amargando. Pero con el tiempo, lastimosamente, empecé a ignorarlo y dejó de afectarme’’, añade Shana. 

En otros casos, las chicas abandonan casi por completo el competitivo y juegan diferentes géneros para no encontrarse con personas que perturben su experiencia. Bananah o Ana Paula Ayala menciona que únicamente juega en línea cuando está con amigos. Pero si no es el caso, prefiere algunos juegos que la ayudan a entretenerse y no necesitan el contacto multijugador. Animal Crossing, Stardey Valley, Genshin Impact, Los Sims, la saga de Legend Of Zelda y en general el contenido de historia y de un solo jugador. 

Camuflaje en línea 

En algunos videojuegos multijugador está implementado el chat grupal o general en donde las personas pueden comunicarse entre sí cuando se requiera. La implementación del micrófono es más común encontrarla en el género shooters (juegos de disparos en primera o tercera persona) para dar información inmediata y sin perder tiempo. Es una gran ventaja a menos de que seas una chica.  Según un estudio de Lenovo y Reach3 Insights, el 59% de las gamers ocultan su género al jugar online para evitar dicho acoso. Una de ellas es Hannya Orozco, alias Default que revela: ‘’Llevo desde los 12 años metida en el mundo de los juegos online, y todos esos años lo he hecho haciéndome pasar por un hombre. Añade: ‘’Mis nombres de usuario son muy neutros y nunca enciendo el micrófono al jugar’’.  

Las empresas desarrolladoras de videojuegos si llegan a brindar algunas soluciones para disminuir las actitudes tóxicas como el reporte al jugador o silenciar a la persona en cuestión. Pero nunca son 100% efectivas ni suficientes, lo que deja a las jugadoras con la primera opción de evadir la identidad de su género. 

Pero ¿Qué sucede en los reflectores? 

A principios de la década de 2010, la popularidad de los e-sports o deportes electrónicos se vio impulsada gracias a juegos como League of Legends (LoL), Fortnite, Rainbow Six, FIFA y Counter-Strike: Global Offensive (CS:GO). Estos juegos, con su modo competitivo, grandes comunidades e innovadores eventos, atrajeron a millones de personas que se interesaron en hacer posible estas competiciones de manera profesional. Como era de esperar, este escenario está lleno de presencia masculina, mientras que la participación femenina es casi nula dentro de los grandes torneos. Además, los pocos equipos femeninos que existen son atacados. Un ejemplo de esto es el de Vaevictis eSports, el primer grupo femenino a nivel profesional del videojuego League of Legends, que recibió todo tipo de acoso por parte de la comunidad de LoL desde el primer momento en que anunciaron su inscripción para la competencia de la Liga Continental de League of Legends (LCL). 

Estar expuesto públicamente y por voluntad propia no es una invitación al acoso. Señala Natasha Herrera, una chica que solía hacer streams en Twitch en sus tardes libres. Ella opina que el acoso que reciben las mujeres streamers a diario es nefasto e infantil.

‘’Siento que son actitudes que solamente adolescentes de 13 a 16 años tienen. Porque son personas que no están muy relacionadas con las mujeres y son los más vulnerables a seguir tendencias de acoso’’, añade. 

Un artículo de Welivesecurity habla de cómo al estar en internet las personas se exponen a lo que sea. Esto no excluye los juegos en línea donde se exponen a personas ocultas tras un micrófono, un nombre falso y se sienten con el poder de insultar, humillar y degradar al otro. Sin importar que sea otra persona la que esté detrás de la pantalla.

En grupos de videojuegos de Facebook o de Discord se suele utilizar este argumento para decir que las chicas que hablan de este tipo de acoso en los videojuegos están solo victimizándose, pero hace falta mirar el internet y darse cuenta de que está lleno de historias de mujeres demostrando lo constante, hiriente y degradante que es. Por solo dar unos ejemplos en el artículo A las gamers no nos creen de la página Todas gamers, existen varios testimonios sobre el tema. Y en el canal de Youtube de la creadora de contenido Spawntaneous hay una lista de reproducción llamada OMG A GIRL. Donde cuenta todas estas situaciones incómodas con hombres.

‘’Estar expuesto públicamente y por voluntad propia no es una invitación al acoso’’, señala Natasha Herrera, una chica que solía hacer streams en Twitch en sus tardes libres, pero que por el acoso constante que recibía diariamente decidió abandonar su sueño de convertirse en streamer profesional y vivir algún día de eso.

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