La situación de las personas en situación de calle en Manizales sigue siendo un reto social urgente. La muerte de Carlos Ariel Gutiérrez Gómez, ocurrida la semana pasada en la avenida Marcelino Palacio, volvió a poner el tema en la agenda pública. Gutiérrez, quien recibía acompañamiento institucional, falleció por causas naturales relacionadas con problemas hepáticos y renales, producto de años de consumo de sustancias psicoactivas.
Este hecho ha resaltado la vulnerabilidad de esta población, mientras las autoridades locales continúan implementando estrategias para mejorar su calidad de vida. Desde febrero, la Dirección Territorial de Salud de Caldas, en alianza con las administraciones municipales, ha fortalecido la política pública de inclusión. En la ciudad operan refugios como La Posada, la Fundación Mi Refugio y la Unidad de Protección a la Vida (UPV), que brindan atención integral.
Atención integral y operativos en terreno
David Eduardo Gómez, secretario de Salud de Manizales, explicó en El Matutino que se trata de una población de difícil seguimiento por su condición “flotante”. Sin embargo, aseguró que se trabaja de manera constante para que accedan a servicios de salud y prevención del consumo. “Nosotros mismos vamos hasta donde se encuentran para hacer diagnósticos, por ejemplo, de tuberculosis. Actualmente tenemos 10 casos activos bajo tratamiento”, afirmó.
Por su parte, Paula Sánchez, secretaria del Interior, señaló que la UPV cuenta con un equipo de 17 personas y ofrece diariamente servicios como duchas, ropa limpia, kits de aseo y alimentación. Además, se realizan jornadas para legalización de identidad y ferias interinstitucionales donde se articulan diferentes entidades públicas.
Según el censo actual, en Manizales hay más de 837 personas en situación de calle, la mayoría entre los 30 y 45 años. Más del 90% son consumidores de múltiples sustancias, lo que agrava su condición de salud y su posibilidad de reintegrarse a la vida social.
La administración también realiza operativos frecuentes, uno cada 20 días, para desarticular redes de microtráfico que afectan directamente a esta población.
Un llamado a reforzar la atención social
El caso de Carlos Ariel Gutiérrez es un recordatorio de los desafíos que enfrenta esta comunidad y de la importancia de seguir fortaleciendo las rutas de atención, prevención y recuperación.

