Sanjero Accesorios nació desde el amor más profundo y en medio de una de las etapas más difíciles en la vida de su creadora, Carolina Arredondo Naranjo. Mientras acompañaba a su hijo Jerónimo en un complejo proceso de salud, Carolina encontró en los accesorios una forma de sanar, crear y transformar la incertidumbre en esperanza. Así, de la unión de los nombres de sus hijos, Santiago y Jerónimo, surgió Sanjero, una marca que honra su fuerza, su historia y la resiliencia que los ha acompañado desde el inicio.
Su historia
La historia de Jerónimo es el corazón que impulsa este proyecto. Él nació prematuro, con apenas 31 semanas, luego de que Carolina sufriera preeclampsia. En el vientre presentó un paro respiratorio y una hemorragia cerebral, eventos que marcaron sus primeros años de vida. Durante ese tiempo, las pausas respiratorias, la alimentación por sonda y los estrictos cuidados médicos se convirtieron en parte de la rutina familiar. La vida social desapareció para protegerlo de cualquier infección mientras luchaba por crecer fuerte y estable.
Su diagnóstico definitivo llegó al iniciar la vida escolar. Con nuevos desafíos académicos y conductuales, debió someterse a exámenes y valoraciones que revelaron hipoacusia sensorial bilateral y parálisis cerebral espástica. A partir de entonces, Jerónimo inició terapias físicas, neurológicas y de fonoaudiología durante cuatro años consecutivos, un proceso intenso pero lleno de avances y esperanza.
A sus 17 años inicia grado décimo dentro de un modelo educativo flexible. Ama la fotografía y encanta a quienes lo conocen, porque su fortaleza y actitud hacen que pocos perciban su diagnóstico.
Sanjero Accesorios representa la certeza de que siempre hay razones para brillar, que los sueños sí se alcanzan y que la verdadera belleza surge de la actitud y del amor con el que se crea.

