Por Miguel Ángel López
Los habitantes de las veredas Guacas, Alto y Bajo Tablazo de Manizales enfrentan riesgos en su estabilidad social y económica tras la reactivación de la falla geológica La Cárcava, el 27 de julio, en el sector de La Porteña.
La reactivación de la falla provocó movimientos durante 20 días, que causaron agrietamientos en las laderas y en dos tuberías de Aguas de Manizales. Como consecuencia, la UGR declaró inhabitables una vivienda y el restaurante Los Arrieros, y ordenó su evacuación debido a un hundimiento en sus terrenos. Fernando Naranjo, un residente damnificado, afirmó que el desprendimiento ocurrió por el daño en las tuberías de Aguas de Manizales. Sin embargo, en la mañana del 30 de octubre, un nuevo movimiento en el mismo terreno cortó el suministro de agua en el sur del Bajo Tablazo.
La UGR, junto a Invias, Corpocaldas y Aguas de Manizales, llevó a cabo el 29 de octubre una reunión con los principales líderes de las veredas y los afectados por los deslizamientos. Asllí se estableció continuar con los lineamientos de monitoreo de la falla e iniciar con obras de contención para evitar daños por otra reactivación.
La Secretaría de Obras Públicas está en obligación de seguir un Plan de Ordenamiento Territorial para la construcción en el área rural.
En él, se le adjudica a la zona de La Cárcava una característica ecológica que obstaculiza el desarrollo de nuevas construcciones.
Además, cataloga a los sectores perjudicados por la falla como terrenos que requieren estudios, siembra de jardines y creación de senderos para estabilizar los lotes. Afirma Felipe Andrés Arias, arquitecto de Secretaría de Obras Públicas.
Desde la última activación de la falla, en el 2003, se realizaron procedimientos como un muro de contención y restauración de vías. Por otro lado, se evacuaron viviendas y deshabilitaron edificios en las veredas. Juan David Arias, Abogado y residente del Alto del Naranjo, ejerció un derecho de petición a la Efigas S.A.S ya que la jurisdicción impuesta en la falla, impide que se puedan instalar tubos de gas que abastezcan a la vereda.
El consorcio Invías 2024 contempla la atención a la Acción Popular (2019-00577), presentada por la comunidad de la vereda Bajo Tablazo, que exige la restauración de las vías. Aguas de Manizales, en espera de la asignación de un presupuesto, planea reemplazar las mangueras actuales por tuberías duraderas en la zona dañada.
El fenómeno tectónico abarca dos hectáreas de superficie, lo que equivale aproximadamente a cinco lotes de 4000 metros cuadrados. Sus movimientos sísmicos provocan un desgaste del suelo, haciéndolo propenso a deslizamientos y hundimientos. No obstante, la UGR no declara las tres veredas como una zona de riesgo inminente. Álvaro Vázquez, ingeniero de esta dependencia, invita a la comunidad a aprender a convivir con la falla.

