La discusión de la Mesa 4 en el día uno del Congreso AFACOM 2026
Los discursos comunican, dan sentido, memoria e identidad. Las ponencias de esta mesa mostraron que los discursos son parte de nuestra identidad y que se presentan de maneras diferentes.
Por Isabela Castaño Arenas y Maria Camila Torres Arboleda
La Mesa 4, Discursos, retóricas y lenguaje, desarrollada en el VIII Congreso Nacional e Internacional de Comunicación AFACOM 2026 en la Universidad de Manizales, reunió a ponentes, investigadores y expertos para analizar cómo el lenguaje incide en la construcción de realidades sociales, políticas, mediáticas y culturales en Colombia.
La primera jornada dejó una idea común: el análisis del discurso sigue siendo clave para comprender el presente, el pasado y el futuro. Aunque las investigaciones abordaron temas distintos, todas coincidieron en que la comunicación no puede reducirse a transmitir información.
El lenguaje y la realidad
El comunicador social y periodista Carlos Fernando Alvarado afirmó que “no hacemos realidad sin lenguaje”. Él menciona que este funciona como una infraestructura de la vida social y está atravesado por relaciones de poder, resistencia y control. Añadió que revisar discursos, retóricas y lenguajes sigue siendo necesario en cualquier contexto comunicativo, especialmente cuando las plataformas digitales aceleran la circulación de sentidos y opacan los intereses que hay detrás de muchos mensajes.

Filtro burbuja y los discursos
Durante esta primera jornada de congreso, el ponente Juan Carlos Barreto Piña analizó la campaña de Mikhail Krasnov en Tunja (Boyacá). Su exposición mostró que las campañas actuales no se explican solo por medio de propuestas concretas, sino por una “arquitectura compleja entre emociones, narrativas y símbolos digitales”. En ese escenario, redes sociales como Instagram, Facebook, X y TikTok no solo difunden mensajes, sino que también construyen cercanía y, en algunos casos, un vínculo afectivo con la ciudadanía.
Por su parte, la investigación de la Universidad del Tolima sobre la polarización política entre estudiantes de Comunicación Social y Periodismo profundizó en este panorama. La ponencia empleó la teoría del “filtro burbuja”, de Eli Pariser, y explicó que las redes sociales, a través de algoritmos y dinámicas de vigilancia de datos, refuerzan opiniones de quien las consume y reducen el contacto con perspectivas distintas, lo que lleva a un aislamiento intelectual, como lo menciona Pariser. Añadieron que esto endurece el debate político, en especial en Colombia, que ha sufrido de división política.
Los discursos de los medios tradicionales
Paula Andrea Jiménez Galvis, de la Universidad de Manizales, expuso cómo los noticieros audiovisuales nacionales construyen las víctimas y victimarios en noticias sobre violencia física. Durante su ponencia advirtió que en lo audiovisual “impacta primero la emoción y luego impacta la razón”.
Una investigación de Mental Health America confirma este fenómeno desde la neurobiología: “Ver imágenes de noticias perturbadoras activa la respuesta de ‘lucha o huida’ del cuerpo(…). Cuando nuestros cuerpos se encuentran en este estado, experimentamos los mismos síntomas que si estuviéramos bajo amenaza”. Es decir, el cuerpo reacciona primero a nivel fisiológico, incluso antes de que la razón responda.


La cultura y el discurso
Jhon Mario Zuluaga Morales, de la Universidad Católica de Pereira, analizó la narración futbolera televisiva de los años 90. En su ponencia planteó que, en medio de una década marcada por la violencia, el relato deportivo ayudó a imaginar una idea de país más unido. Además, comentó que la narración futbolística permitió ver a los “colombianos de un país viable”, incluso cuando el panorama nacional estaba lleno de violencia y división.
El impacto de los discursos en Colombia puede llegar hasta la música e incluso los museos. María Catalina Cruz González, de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, mostró que la nostalgia en la música colombiana tramita el dolor y la violencia, afirmando que ” somos un país de dolor” que carga su cultura de memoria.
Luis Miguel López, coordinador y ponente de la Mesa 4, cuestionó al Museo del Río Magdalena en Honda (Tolima) por omitir la relación del río con la violencia de este territorio. La Agencia EFE en su reportaje “La cultura rescata al río Grande de Colombia de un pasado de violencia” da soporte a la crítica del ponente cuando dice: “han flotado los cuerpos, enteros y desmembrados, de más de 300 víctimas de desaparición forzada”.
La Mesa 4 de AFACOM 2026 dejó claro que el lenguaje nombra la realidad y también la produce. Como lo mencionó Jhon Mario Zuluaga: “se construyó la imagen de un país posible”. Justamente por eso el estudio de los discursos seguirá siendo clave para pensar los retos comunicativos, culturales y políticos que vienen.

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