Lo que debería ser un espacio de recreación y salud para la Comuna San José se transformó en un monumento al desinterés administrativo. El deterioro de los elementos bio-saludables y la falta de control social convirtieron este parque en un lugar que los residentes ven con más resignación que alegría.
La imagen principal de esta problemática es un parche de cemento vacío en la sección de ejercicios. Según un testimonio que solicitó anonimato, en este lugar se instaló una máquina que “solo duró dos das” antes de ser retirada o vandalizada.
Quienes intentan ejercitarse se encuentran con obstáculos físicos y sonoros: En el área de máquinas destaca una bicicleta estática que carece de pedales y una elíptica cuya estructura está completamente fracturada. El óxido avanza de tal forma en las máquinas restantes que su uso genera un chirrido constante que incomoda y evidencia la poca intervención de las autoridades.
A pesar de la existencia de señalética que prohíbe explícitamente el consumo de estupefacientes, los residentes confirman que el uso de marihuana en el parque es una constante. Esta situación, sumada al estado de los juegos infantiles; como un tobogán quebrado, aleja a las familias, dejando el espacio a merced del deterioro social.
Cristian Agudelo, encargado de limpiar la zona, resume el sentir general: “Ya tocaría hacerle un mantenimiento a esta zona para que los niños y las personas que vienen a hacer ejercicio tengan un lugar bien organizado”.
Agregó que el parque atraviesa un problema respecto a la suciedad, debido a personas sin techo que suelen estar por la zona. Él mismo ha tenido que tomar medidas hablando personalmente con estos individuos para pedirles amablemente que tenga un mayor cuidado a la hora de deshacerse de la basura que generan.
Sin una acción concreta por parte de la administración municipal, el Parque San José seguirá siendo el reflejo de un macroproyecto que, para muchos, se quedó a medio camino entre la promesa y la realidad.
Conozca más historias de la comuna San José aquí
