Cerca al puente en construcción de Maltería, se encuentra un camino rocoso y destapado el cual es la única vía de ingreso y salida que tiene Verdún. Un barrio que tan solo con 10 metros de distancia de la quebrada, ha tenido que soportar los olores fétidos y las grandes crecientes de la microcuenca, que inundan por completo sus viviendas.
María Cristina Hernández, líder comunal del barrio ubicado en el suroriente de Manizales, comenta que la negligencia del Gobierno local prima en el sector, pues el bienestar de la niñez y los derechos para tener una calidad de vida óptima no se cumplen. Entre esos, los artículos 79 y 80 de la Constitución Política, los cuales exigen que las personas deben gozar de un ambiente sano.
“El Estado sabe que residimos alrededor del agua y en los 22 años que llevo acá solo vienen cuando estamos en época de elecciones para pedir votos, cuando no nos han puesto ni siquiera una caneca para las basuras. Muchas veces eso es lo que termina en la quebrada”, agrega María Cristina.
Por su parte, José menciona que en varias ocasiones ha intentado comunicarse con Corpocaldas, ya que no cuentan con un contenedor de basuras, ni con la ayuda de Emas para transportar los residuos semanales correctamente.
Según Jony Albeiro Arias Ortegón, profesional especializado en protección a ecosistemas, páramos y humedales, las viviendas como las de Verdún, se deben reubicar. “Para esto existe un plan por parte de la Administración municipal, ya que se encuentran en zona de alto riesgo de avalancha o inundación como ya ha pasado anteriormente”.
En respuesta a esta problemática, Juan Carlos Bastidas Tulcán, profesional especialista en vertimientos y subdirector de evaluación y seguimiento ambiental de Corpocaldas, menciona que “existen canales de comunicación como la línea de atención de PQR y el correo electrónico institucional, a través de los cuales los usuarios del departamento se ponen en contacto con la entidad para denunciar delitos ambientales, asistencias y asesorías ante tratamiento y conflictos del medio ambiente”.
En la primera imagen se puede observar la coloración azul que se generó en la quebrada ante un tratamiento incompleto de aguas residuales no domésticas de la Súper de Alimentos / la segunda se muestra como está la quebrada Manizales después de 9 meses de aquel incidente.
La quebrada Manizales se ve afectada por la zona industrial de la ciudad. La rodean 60 empresas entre ellas Progel, Súper de Alimentos y la Industria Licorera de Caldas. Según Santiago Zuluaga Botero, ingeniero químico y docente de la Universidad Nacional, estas vierten sustancias químicas como mercurio, zinc, cobre, plomo, níquel, grasas y aceites, las cuales afectan la concentración de oxígeno del agua y la pérdida de vida silvestre dentro y fuera de ella. Son 35 litros por segundo de aguas residuales que caen a la quebrada Manizales, lo que equivale a tres baldes y medio de 12 litros cada uno, tanto materia orgánica como inorgánica se descomponen en el cauce la mayoría del tiempo.