La historia de Daniel Gálvez
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Desde los cinco años, un micrófono y un casete marcaron el inicio de un vínculo especial con la música para Daniel Gálvez, estudiante de la Escuela de Comunicación U. Manizales. Inspirado por el apoyo incondicional de su madre, encontró en las baladas y la música en inglés (al estilo de Andrés Cepeda) un canal para expresarse y conectarse con el mundo.
Pero en este 2025 su voz no solo suena en las melodías. También ha encontrado un escenario en los espacios de la U. Desde hace seis años, es parte del semillero de cantantes y fue integrante del grupo Yajé, un colectivo de folclore latinoamericano con el que ha representado a la institución en distintos eventos culturales.
“Cantar en estos espacios ha sido una forma de liberar tensiones, de conectar con otras personas y de crecer no solo como artista, sino como ser humano”, afirma.
Su ingreso a la carrera de Comunicación nació del deseo de unir sus múltiples pasiones: la música, la fotografía y la producción audiovisual. Además, en su familia ya hay dos referentes del mundo de la comunicación: una docente universitaria y un libretista reconocido por su trabajo en series como Las muñecas de la mafia y El cartel de los sapos.
“Desde el primer momento noté que estudiar comunicación me iba a permitir potenciar mi voz como artista”, asegura. Gracias a espacios como los talleres de radio y televisión, ha aprendido a respirar, modular, manejar la voz y mejorar su presencia escénica.
Estos aprendizajes, sumados al conocimiento en producción audiovisual y análisis de públicos, han fortalecido su confianza y habilidades frente al público.
Aunque aún no ha desarrollado proyectos universitarios que integren directamente la música con la comunicación, reconoce que muchas de las herramientas aprendidas en su formación profesional le han permitido proyectarse como artista, mejorar su expresión e incluso entender mejor cómo construir mensajes que conecten con audiencias específicas.
En el futuro, espera seguir vinculado a los grupos culturales de la U., incluso después de graduarse. Para él, esos espacios se han convertido en una familia.
A estudiantes que tienen intereses artísticos y dudas de si pueden conjugarlos con esta carrera, les envía un mensaje claro: “Siempre hay tiempo para todo. En la U. Manizales, las puertas están abiertas para quienes quieran explorar su talento. Ya sea música, danza o pintura, hay espacio para crecer y visibilizarse. Solo hay que atreverse a dar el paso”.
Publicado: 19 de mayo del 2025
Redacción: Isabela Díaz Melán, prepracticante del Consultorio de Comunicación Corporativa (C3) U. Manizales. Idiaz95295@umanizales.edu.co

