Por Sebastián Londoño Toro
Cada reporte sobre la actividad volcánica parte de información obtenida mediante instrumentos de monitoreo. Luego, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) analiza estos datos. Este proceso permite identificar cambios en el comportamiento de los volcanes.
La información permite comunicar a las autoridades y a la ciudadanía las condiciones observadas.
En Colombia, el seguimiento de la actividad volcánica está a cargo de los Observatorios Vulcanológicos y Sismológicos del SGC. Estas entidades recopilan y analizan información de diferentes parámetros.
Con estos datos se evalúa el estado de la actividad de los volcanes. A partir de este análisis se emiten los reportes correspondientes.
Para comprender cómo llega esta información a la ciudadanía, es necesario diferenciar cuatro etapas. Estas son el monitoreo científico, el análisis de los datos, la comunicación y la gestión del riesgo.
El monitoreo de los volcanes
El SGC cuenta con tres Observatorios Vulcanológicos y Sismológicos. Están ubicados en Manizales, Pasto y Popayán.
Cada observatorio realiza el seguimiento de los volcanes que se encuentran dentro de su área de responsabilidad.
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales monitorea, entre otros, los volcanes Nevado del Ruiz, Cerro Machín, Nevado de Santa Isabel y Cerro Bravo.
Parámetros que permiten monitorear los volcanes

El seguimiento se realiza mediante diferentes redes e instrumentos. Estos permiten observar cambios en el comportamiento de los sistemas volcánicos.
Entre los principales parámetros se encuentran:
Sismicidad: registra los movimientos asociados con procesos que ocurren dentro del edificio volcánico. Los especialistas analizan diferentes tipos de señales sísmicas. Así determinan sus características y evolución.
Deformación: mediante estaciones GNSS y otros instrumentos se identifican cambios en la superficie del volcán. Estos pueden estar relacionados con procesos internos.
Geoquímica: se analizan gases volcánicos y otros parámetros fisicoquímicos. Estos datos permiten conocer variaciones en el sistema.
Monitoreo visual y térmico: cámaras e instrumentos especializados permiten observar cambios en el cráter, las emisiones y las condiciones térmicas del volcán.
La información obtenida por estas redes se incorpora al seguimiento permanente de cada volcán. También permite comparar los registros recientes con su comportamiento conocido.
Análisis e interpretación de los datos
Los datos registrados por los instrumentos no se interpretan de manera aislada. Los equipos técnicos del SGC analizan el comportamiento de los diferentes parámetros y su evolución en el tiempo.
La evaluación considera variables como la sismicidad, la deformación, la actividad superficial y la emisión de gases.
El objetivo es establecer si los cambios observados corresponden al comportamiento registrado previamente. También se busca identificar modificaciones que requieran una evaluación adicional.
A partir de este análisis, el SGC comunica periódicamente el estado de la actividad volcánica mediante sus canales oficiales.
Cuando se presentan cambios relevantes, también puede emitir comunicados extraordinarios.
Del diagnóstico científico a la gestión del riesgo
El monitoreo científico y la gestión del riesgo cumplen funciones diferentes dentro del sistema institucional colombiano.
El SGC se encarga del seguimiento científico de los fenómenos geológicos. También comunica el estado de la actividad volcánica con base en sus observaciones y análisis.
Las decisiones relacionadas con la gestión del riesgo y la respuesta ante una emergencia corresponden a las autoridades competentes. Estas hacen parte del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD).
La Ley 1523 de 2012 establece el marco de la política nacional de gestión del riesgo de desastres. También define las responsabilidades de las entidades que integran el sistema.
En este proceso intervienen la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las gobernaciones, las alcaldías y los consejos territoriales de gestión del riesgo.
Por esta razón, el estado de actividad informado por el SGC y las decisiones de las autoridades deben entenderse como componentes relacionados. Sin embargo, cumplen funciones diferentes dentro de la gestión del riesgo.
¿Qué significa cada color de alerta?
El SGC utiliza cuatro estados de alerta para comunicar los cambios en la actividad de los volcanes. Cada nivel tiene un significado específico.

Los niveles de alerta deben consultarse siempre en los canales oficiales. También deben entenderse junto con las recomendaciones emitidas por las autoridades de gestión del riesgo.
La información llega a la comunidad
Después del monitoreo y la evaluación técnica, la información debe llegar a las autoridades y a la población. Para ello se utilizan canales institucionales y medios de comunicación.
Para los habitantes de zonas expuestas, consultar directamente las fuentes oficiales permite diferenciar varios tipos de información.
Por ejemplo, permite distinguir entre un cambio en el nivel de actividad volcánica, una recomendación preventiva y una medida adoptada por las autoridades.
Una alerta no equivale por sí misma a una predicción exacta de una erupción. Tampoco significa necesariamente que la población deba evacuar de inmediato.
Las medidas que adopten las autoridades dependerán de las condiciones del fenómeno. También tendrán en cuenta la evaluación del riesgo y los protocolos establecidos para cada territorio.
¿Cómo recibe la comunidad los reportes?
Para conocer cómo la comunidad recibe esta información en Manizales, UMCentral consultó a ciudadanos y comerciantes.
La consulta abordó los medios de información que utilizan para enterarse de la actividad volcánica. También se preguntó cómo interpretan las alertas y qué acciones consideran necesarias para mejorar la comunicación.
Camilo Loaiza, comerciante de Manizales, explicó que se informa sobre la actividad del Nevado del Ruiz a través de medios de comunicación, radio y redes sociales.
También sigue páginas de noticias de la ciudad y del departamento. Además, consulta información relacionada con el monitoreo del volcán.
Ante un cambio en la actividad, Loaiza considera importante conocer los protocolos. Estos le permitirían actuar junto con su familia ante una eventual emergencia.
“Lo único que pienso en el momento es ver cómo puedo reaccionar conmigo y mi familia en cuanto a si en algún momento puede tener una actividad sísmica el Nevado. Es bueno tener en cuenta los protocolos necesarios para actuar en algún momento si llegara una erupción del mismo”, afirmó.
Para el comerciante, las redes sociales también pueden ayudar a ampliar el alcance de la información.
Considera que las entidades encargadas del monitoreo pueden utilizar plataformas como Facebook e Instagram. De esta manera, la comunidad podría mantenerse informada sobre la actividad del volcán.
Por su parte, Marcela Ceballos, ciudadana consultada por UMCentral, manifestó que se informa sobre el Nevado del Ruiz mediante las noticias, las redes sociales y los comunicados de las entidades oficiales.
También permanece atenta a la información divulgada por las autoridades locales y los organismos de emergencia.
Cuando recibe información sobre cambios en la actividad del volcán, Ceballos primero verifica que sea verdadera. También revisa que provenga de medios confiables.
Después, consulta las recomendaciones de las autoridades. Si considera necesario compartir la información, la divulga entre familiares y conocidos.
Desde su perspectiva, la comunicación sobre la actividad volcánica debe ser clara y comprensible para diferentes públicos.
“Considero que cuando hay actividad volcánica o cambios en dicha actividad, esta información debería divulgarse de manera sencilla, clara y sobre todo oportuna, evitando muchos tecnicismos para lograr una mejor comprensión en todas las personas”, señaló.
Ceballos también considera útil complementar la información con recursos visuales. Estos pueden ayudar a explicar lo que ocurre y las acciones que debe tomar la población ante los cambios en el volcán.
Los testimonios muestran que la comunidad utiliza diferentes medios para informarse sobre la actividad del Nevado del Ruiz.
Entre ellos están la radio, las redes sociales, las noticias y los comunicados oficiales.
También evidencian la importancia de verificar la información. A esto se suma la necesidad de comprender las recomendaciones de las autoridades.
Una cadena de información
El proceso de información sobre la actividad volcánica comienza con la observación de diferentes variables. Después continúa con el análisis técnico de los datos.
A partir de esa evaluación, el SGC comunica el estado de actividad del volcán.
Las autoridades de gestión del riesgo utilizan esta información en sus procesos de preparación y respuesta.
Para la ciudadanía, consultar los canales oficiales permite conocer el estado reportado por la autoridad científica.
También permite identificar las recomendaciones emitidas por las entidades responsables de la gestión del riesgo.
Para más información, visita UMCentral
