Estudiantes y docentes de la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales, visitaron este jueves 13 de agosto, el hogar San Judas Tadeo. Para llevar las donaciones reunidas durante los días posteriores al terremoto.
Por Sebastián Londoño
El sismo registrado el pasado lunes 10 de agosto no solo sacudió la infraestructura y la rutina de Manizales. También transformó los planes de la comunidad universitaria. Frente a la emergencia y al impacto que dejó el evento telúrico en la ciudad, estudiantes y docentes de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Manizales decidieron convertir la incertidumbre en una respuesta concreta de apoyo social.
Lo que inicialmente hacía parte de la planificación de contenidos para la prepráctica estudiantil dio un giro a partir de la emergencia. Las estudiantes encargadas de esta iniciativa, Mariana Ospina y Sara Fajardo, junto con otros integrantes de la Escuela de Comunicación, decidieron replantear parte de sus actividades para buscar formas de aportar a comunidades que también necesitaban acompañamiento y que, en medio de la atención concentrada sobre la emergencia, podían quedar menos visibles.
La iniciativa partió de una reflexión sencilla: también era posible contribuir desde otros espacios y mirar el impacto del terremoto desde perspectivas diferentes a las que habían ocupado la atención pública durante los primeros días.
“Queríamos ver la emergencia desde otro ángulo, llegar a esos sitios o realidades que no han sido tan escuchados tras lo ocurrido en la ciudad”, explicó Sara, una de las estudiantes gestoras de la jornada.
Trabajo en equipo
La propuesta se convirtió en un ejercicio colectivo gracias a la participación de estudiantes del taller de prensa II y al acompañamiento de docentes de la Escuela de Comunicación. Antes de iniciar la recolección, la iniciativa fue socializada con los profesores Alejandro Jiménez, Carlos Urrego y Camilo Vallejo, quienes respaldaron la propuesta.
Los estudiantes realizaron aportes para reunir diferentes elementos destinados al hogar San Judas Tadeo, ubicado en el barrio San Joaquín, en el centro de Manizales. Entre los insumos recolectados se encuentran algodón, pañales, cepillos de dientes, crema dental, crema para el cuerpo, almohadas y otros elementos de primera necesidad.
Una idea que surge desde la comunidad universitaria
Más que una actividad aislada, la jornada representa una respuesta construida desde la propia comunidad universitaria. Los estudiantes, ante un escenario que modificó de manera inesperada sus planes académicos y personales, encontraron en la solidaridad una posibilidad.
La idea también parte de reconocer que una emergencia no se vive de la misma manera en todos los sectores. Mientras la información sobre el terremoto circulaba constantemente, surgió entre los estudiantes la inquietud por acercarse a otros espacios y comunidades que también requerían atención.
