Por Sebastián Londoño Toro
El fenómeno de El Niño representa un reto para la disponibilidad de agua y la generación de energía en Colombia. Durante una cátedra del Grupo EPM, Santiago Wilches, gerente de Acueducto y Alcantarillado de EPM; Germán Caicedo, director corporativo de Generación de Energía; y Wilfer Arango, director corporativo de Regulación de Energía, explicaron las condiciones que enfrenta el país y las medidas que se están tomando para mantener la continuidad de los servicios públicos.
Durante la conferencia se explicó que existe una probabilidad superior al 90% de que se presente el fenómeno de El Niño en los meses siguientes y una probabilidad superior al 62 % de que tenga una intensidad fuerte. Para los expertos, este escenario supone una exigencia tanto para el parque de generación como para las redes eléctricas y el comportamiento de la demanda.
La situación hidrológica también genera presión sobre los sistemas de abastecimiento. Wilches explicó que el periodo entre el final de La Niña y la aparición de señales asociadas con El Niño fue corto. Aunque mayo y junio no correspondieron formalmente al fenómeno, las fuentes de EPM recibieron precipitaciones equivalentes a cerca del 50 % de lo esperado. En junio, julio y agosto se registraron los caudales más bajos de los que se tiene registro en los sistemas de Río Grande, La Fe y Piedras Blancas.
Esta situación llevó a EPM a utilizar modelos de pronóstico para anticipar el comportamiento de las fuentes. Según Wilches, las proyecciones señalaban condiciones críticas durante el primer trimestre del año siguiente. Por eso, aunque los niveles de los embalses podían ser buenos en ese momento, la empresa estaba conservando agua para los periodos en los que se esperaban condiciones hidrológicas menos favorables.
Una de las medidas adoptadas fueron las interrupciones programadas en el servicio de agua. El caso de Piedras Blancas fue explicado durante la conferencia debido a su menor capacidad de almacenamiento frente a otros embalses del sistema. Wilches señaló que las simulaciones mostraban la necesidad de tomar medidas preventivas para evitar que este embalse alcanzara niveles críticos. Las interrupciones, que inicialmente eran de mayor duración, fueron reducidas durante el periodo explicado en la conferencia.

El cuidado del agua también fue presentado como una responsabilidad de los usuarios. Durante la conversación se hizo un llamado a reducir el tiempo de las duchas, evitar el uso de mangueras para actividades que impliquen desperdicio y adoptar comportamientos que permitan disminuir el consumo. Wilches insistió en que el ahorro de una persona también puede contribuir a que otra familia disponga del recurso.
Agua para generar energía
La disponibilidad de agua también está relacionada con el funcionamiento del sistema eléctrico colombiano. Caicedo explicó que aproximadamente el 65 % de la matriz de generación corresponde a energía hidroeléctrica, mientras que cerca del 30 % proviene de generación térmica. El porcentaje restante está relacionado principalmente con la incorporación de fuentes renovables, entre ellas la generación solar fotovoltaica.
La alta participación de la generación hidroeléctrica hace que los niveles de los embalses sean relevantes para la confiabilidad del sistema. Ante aportes hídricos deficitarios, las plantas térmicas deben asumir una mayor participación. Para esto se requiere contar con suficiente disponibilidad de las centrales, combustibles y condiciones logísticas que permitan atender la demanda nacional.
El comportamiento de la demanda representa otro desafío. Los expertos señalaron que el aumento de las temperaturas, especialmente en regiones como la Costa Caribe y los Santanderes, ha incrementado el uso de sistemas de refrigeración. Esto genera una mayor demanda de electricidad que debe ser atendida junto con la capacidad de generación y la infraestructura de transmisión y distribución.
En este escenario, el sector eléctrico ha recurrido a medidas preventivas para favorecer la generación térmica y reducir la presión sobre los embalses. Wilfer Arango explicó que se activó un mecanismo relacionado con el riesgo de desabastecimiento que busca conservar el agua almacenada y utilizar la generación térmica para disminuir la posibilidad de llegar a un escenario de racionamiento.
¿Qué puede pasar con el consumo?
Durante la conferencia también se abordó el programa transitorio de incentivos para el uso eficiente de la energía eléctrica establecido por la Comisión de Regulación de Energía y Gas. La medida plantea metas individuales de consumo para los usuarios. Estas se calculan a partir del comportamiento registrado durante los últimos 12 meses.
Arango explicó que la metodología utiliza la mediana de los datos de consumo para evitar que valores extremos alteren el resultado. Cada usuario puede conocer su meta y observar mes a mes cómo se comporta frente a ella. El objetivo planteado durante la conferencia es promover un uso más eficiente de la energía.
Entre las acciones mencionadas estuvo apagar los equipos que no se utilizan y reducir consumos innecesarios. También se planteó que medidas como disminuir el tiempo de una ducha o apagar las luces que no sean necesarias pueden contribuir al ahorro en los hogares.
La conferencia también abordó las tarifas. Arango explicó que la generación térmica tiene costos variables más altos debido al uso de combustibles. Sin embargo, señaló que la CREG había activado una medida transitoria para moderar la formación del precio durante el periodo de riesgo y mitigar el impacto de este componente en las tarifas.

Otro de los puntos tratados fue la posibilidad de utilizar paneles solares en establecimientos comerciales, colegios y universidades. Según Arango, estos sistemas pueden reducir la energía demandada de la red. También señaló que, cuando cuentan con almacenamiento, las baterías pueden permitir disponer de energía durante algunas horas adicionales.
Prepararse ante un posible racionamiento
Los expertos aclararon que un eventual escenario de racionamiento tendría procedimientos específicos. Arango explicó que existe una regulación que establece los niveles de racionamiento para los diferentes circuitos. Antes de aplicarlos se realizan análisis y cálculos que posteriormente deben pasar por las instancias correspondientes para su aprobación.
Mientras ese escenario se busca evitar, EPM trabaja en la identificación de las cargas prioritarias conectadas a los circuitos eléctricos. Durante la conferencia se mencionaron hospitales, centros educativos, instalaciones de la fuerza pública, cárceles y usuarios que dependen de oxígeno. La empresa está actualizando esta información circuito por circuito para establecer qué instalaciones requieren continuidad del servicio.
La preparación no depende únicamente de las empresas. Durante el cierre de la conferencia, los expertos insistieron en que la continuidad de los servicios públicos requiere acciones coordinadas y participación de los usuarios. El ahorro de agua y energía, el uso eficiente de los recursos y la preparación de las empresas hacen parte de una respuesta conjunta ante las condiciones generadas por El Niño.
Para los hogares, universidades, comercios y demás espacios de uso cotidiano, la principal tarea planteada durante la cátedra es revisar cómo se utilizan estos servicios. En un escenario de menor disponibilidad de agua y mayor presión sobre el sistema energético, las decisiones individuales forman parte de una respuesta que busca mantener la continuidad del servicio.
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