Una alianza que garantiza educación para todos
Hace 20 años, Caldas dio un paso decisivo hacia la equidad educativa con el nacimiento del programa “Caldas camina hacia la inclusión”, una alianza entre la Secretaría de Educación de Caldas y la Universidad de Manizales.
Desde entonces, este proyecto ha permitido que miles de niños, niñas y adolescentes con distintas condiciones y talentos permanezcan en las aulas y desarrollen todo su potencial.
Hoy, el programa atiende a 3.263 estudiantes en más de 100 instituciones educativas de los municipios no certificados del departamento.
Gracias a su modelo integral y sostenido, Caldas es referente nacional en educación inclusiva, reconocido por el Ministerio de Educación Nacional.
Un modelo de inclusión con resultados reales
El secretario de Educación de Caldas, Luis Herney Vargas, explicó que el programa se apoya en la información reportada por los rectores al SIMAT (Sistema Integrado de Matrícula), que permite identificar a los estudiantes con necesidades educativas diversas.
“Tenemos identificados más de 3.000 niños en el SIMAT, donde los rectores nos notifican la población a la que debemos atender. Es una tarea ardua, pero con el trabajo de todos nuestros colaboradores hacemos posible que estos niños sigan en el aula”, señaló Vargas.
Según el funcionario, la inversión para 2024 supera los 3.046 millones de pesos, recursos propios del departamento destinados a fortalecer el acompañamiento pedagógico, psicológico y social de cada estudiante.
“Son recursos de los caldenses los que permiten este trabajo. Queremos que estos niños cumplan sus sueños y se conviertan en personas integrales para la sociedad”, añadió.
El programa también impulsa una estrategia de preparación para la educación superior y la vida laboral, que busca garantizar la permanencia hasta el grado 11 y facilitar la transición hacia la adultez y el empleo.
Universidad de Manizales: formar para transformar
La Universidad de Manizales ha sido aliada del programa desde su creación, aportando conocimiento, investigación y profesionales altamente capacitados en psicología, pedagogía y educación especial.
La vicerrectora Yamilhet Andrade Arango destacó que el proyecto ha impactado no solo el sistema educativo, sino también la manera en que la sociedad comprende la diversidad.
“Uno de los fundamentos del programa es seguir formando sociedad. Este trabajo envía un mensaje de visibilidad e inclusión mediante estrategias que aportan al desarrollo humano y al fortalecimiento del tejido social”, afirmó Andrade.
La universidad lidera el componente de formación docente bajo el lema “Formar para transformar”, que ha permitido sensibilizar a las comunidades educativas y consolidar una cultura escolar más empática e inclusiva.
20 años caminando hacia la inclusión
Para Beatriz Alzate, directora de Proyección Social de la Universidad de Manizales y coordinadora del convenio, este aniversario simboliza una historia de aprendizaje y compromiso.
Recordó que en los primeros años del programa, la matrícula de estudiantes con discapacidad en Caldas era mínima.
“En 2005 teníamos muy pocos estudiantes con discapacidad matriculados. Contratamos profesionales que recorrieron el departamento para concientizar a las instituciones y a las familias sobre el derecho de estos niños a estudiar. No fue fácil, pero con las capacitaciones ‘Formar para transformar’ logramos cambiar esa mirada”, explicó Alzate.
Actualmente, el programa cuenta con 60 gestores de inclusión que trabajan en 110 instituciones educativas, más del 50% ubicadas en zonas rurales.
Sin embargo, la directora reconoce que el reto ahora está en llegar al rural disperso, donde aún hay niños y niñas que no reciben atención por falta de conectividad o infraestructura.
“Caldas y su metodología se han convertido en un referente nacional. Nuestros profesionales no son solo de apoyo, son gestores de inclusión. Los estudiantes no se separan del aula: aprenden junto a sus compañeros, en entornos que los reconocen y los fortalecen”, añadió.
Tres estrategias que marcaron el camino
Durante la pandemia, el programa se reinventó para mantener la conexión con la comunidad educativa.
De esa experiencia nacieron tres estrategias que hoy se mantienen como pilares del modelo:
- Caldas te acompaña: apoyo a padres y cuidadores.
- Caldas te escucha: fortalecimiento emocional y participación estudiantil.
- Caldas te asesora: formación para docentes y directivos.
Estas líneas consolidaron un modelo integral que articula familia, escuela y territorio, garantizando una inclusión real y sostenible.
Acceso, permanencia y graduación: los pilares del programa
El propósito de Caldas camina hacia la inclusión es que ningún niño o joven quede por fuera del sistema educativo.
Cada estudiante tiene un plan individual de apoyo, diseñado según sus necesidades y potencialidades.
Esto ha permitido mantener altas tasas de permanencia y graduación.
“El acompañamiento en el aula garantiza que los estudiantes permanezcan en medio de las dificultades y puedan llegar a grado 11”, destacó el secretario Vargas.
Hacia el futuro: más cobertura y sostenibilidad
Tras dos décadas de resultados, el programa se prepara para nuevos desafíos:
ampliar la cobertura en zonas rurales, fortalecer la formación docente y asegurar la sostenibilidad financiera a largo plazo.
“La mejora continua y los resultados nos demuestran que el sector público puede liderar procesos tan neurálgicos como este. En Caldas seguimos caminando juntos hacia una educación para todos”, concluyó Vargas.
Vea el programa completo aquí.
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