La estrategia permite que mujeres privadas de la libertad participen en jornadas de limpieza en espacios públicos. Proceso de resocialización y reparación simbólica.
Por Valentina Noreña Sánchez
Con los objetivos de resocializar a las mujeres privadas de la libertad y mantener limpia a la ciudad, se implementa en Manizales la estrategia “Buena Esa” limpieza urbana, coordinada por el el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario – INPEC y el Centro de Reclusión de Mujeres Villa Josefina. Si bien el programa inició hace diez meses a nivel nacional, recientemente tuvo un relanzamiento para recordar su implementación y darla a conocer a la comunidad.
“No se relanzó porque se hubiera detenido, sino para visibilizar la actividad, ya que muchas personas no la conocen”, explicó Jacqueline Pulido Gómez, directora del centro de reclusión Villa Josefina. Agregó que las personas privadas de la libertad salen a lugares como parques, colegios y fundaciones, y realizan jornadas de limpieza. También participan en actividades culturales, con el fin de que estas acciones permitan una reparación simbólica frente a la sociedad.


Condiciones, formación y proceso de cambio
El programa hace parte del tratamiento penitenciario e incluye actividades que aportan al proceso de resocialización. Además, ayuda a la redención de la pena según el cumplimiento de las actividades. Por ello, las participantes de “Buena Esa” deben cumplir con una serie de condiciones de seguridad. Existen tres niveles: mínima, mediana y de confianza; únicamente las que se encuentren en el último nivel confianza pueden salir a estas jornadas.
“Buena Esa” también busca cambiar la percepción social, pues reduce el estigma hacia las internas y fortalece la confianza entre la comunidad y el sistema penitenciario. “Ellas están ocupadas todo el tiempo y existe un estigma de que salen peor, pero no es así”, afirmó Jacqueline Pulido, indicando que dentro del centro las detenidas reciben formación constante: Estudian primaria y bachillerato, y participan en talleres culturales y laborales. Todas las actividades buscan prepararlas para su regreso a la sociedad.
Impacto en la comunidad

Las jornadas de aseo permiten recuperar espacios públicos, mejorar el entorno lo que genera beneficios para la ciudadanía. Si bien el proceso muestra avances en transformación personal, no todas las participantes logran reincorporarse a la sociedad. La directora señala que todavía hay dificultades al salir en libertad y las oportunidades laborales pueden ser limitadas.
Las autoridades esperan fortalecer la estrategia “Buena Esa” en la ciudad y buscan ampliar su alcance. El objetivo es consolidar la justicia restaurativa como una herramienta para transformar vidas y mejorar la relación con la comunidad.

